Dirigido al Viento

Que pasa cuando nuestros hijos se enferman? Casi todas las mamás nos volvieron un poco locas, no es si es por la impotencia, el exceso de gritos y llantas que trae la enfermedad o simplemente por estar ante una situación en la que no podemos hacer casi nada.

A mi me pasa una vez que alguien de mis hijos se enferma, mi hija grande nos ha pasado muy poco pero con Manuel desde antes de su nacimiento nos ha pasado entre visitas a doctores y hospitales, citas, internamiento y en el último año Visitas a consultas médicas por eventos respiratorios o quejas.

Cada vez que nos enfrentamos nuevamente con un evento como este vivo los mismos procesos, la culpa es la primera en llegar, cuestionándome si soy o no buena madre, y lo que hago es suficiente. Seguido por el enojo, conmigo mismo y con casi cualquiera que tenga mi entorno, cada minuto se siente como si fuera una hora, y se espera que el médico sea como un viaje sin fin. Todo esto es como un torbellino que nos lleva donde no tenemos ningún tipo de control y solo reaccionamos ante cada evento, sino que también nos enfrentamos a diferentes aspectos, que podemos controlar y ser nosotros los dirigentes el viento.

No puedo dejar de sentir culpa, enojo o miedo esas emociones nos hacen ser humanos pero es mi decisión actuar en base a las dos partes en un segundo en el medio de todo esto, aceptarlas y dejarlas ir . Si dejaras ir, suena complicada, pero cada uno tiene la decisión de alimentar una emoción más poderosa o dejarla ir. Las emociones siempre van a llegar pero yo decido si los dejo crecer o no sobre todo si van a controlar mi actuar.

Él vivió esta experiencia tantas veces, que dejó de ser el día más duro y que se usa en un proceso de aprendizaje, en el cual él tiene una buena disposición en todos los demás procesos (las situaciones, eventos, pero no procesos) de mi La vida Al tomar cualquier decisión, un auto-permiso o incluso a hacer una compra ha aprendido a detectar que emociones me provoca. Esto me permite detenerme y pensar que es realmente lo que esta pasando en mi, esta pausa me ayuda para poder tomar la decisión más acertada en ese momento o por lo menos acorde a nuestros intereses.

Son los momentos de crisis, donde se puede ver cómo está manejando nuestras vidas: la culpa, el miedo, el enojo, el resentimiento o el egoísmo, estas son solo algunas de las cosas que pueden ser movernos, y nosotros lo permitimos. Es en estas situaciones que nos conocemos realmente y descubrimos nuestra realidad. Pero también son estos momentos en los que más crecimos, el autoconocimiento nos permite descubrirlos, nos enseña qué no nos gusta, qué nos sentimos orgullosos y qué nos hace ser mejores.

Ver esa mejor versión de nosotros mismos, nos impulsa a un interrogante. Estas experiencias me han enseñado que no todo se trata de mi, y que se vivió todas las etapas para ser quien estoy en este momento.

Cada cosa que vivimos, cada evento en nuestra vida tiene una razón de ser, no es casualidad o una situación al azar. ¿Vamos a poder utilizar estas oportunidades? ¿Vamos a ver?