Que es el amor?

¿Como saber si realmente amamos?

Nos dijeron que el amor es como los cuentan del príncipe azul, nos hablan de un amor maravillo e incondicional que todo lo puede y todo resiste con la pareja. Nos hablan de cómo se debe de amar a los hijos, con entrega y sacrificio, pero no nos explican cómo se hace, como se ama o como se debe de sentir el amor.   

 

Cuando me comprometí con Roberto una amiga me pregunto si lo amaba, conteste que sí de modo automático, pero me quede pensando si esto que sentía era amor, pensé que cuando algo bueno o malo me pasa solo quiero estar con él y no me imaginaba mi vida sin él. Decidí que eso era, y me convencí que eso era amar a un hombre.

Cuando nacieron mis hijos las emociones sobrepasaron mi cuerpo, sus logros me llenan de orgullo y sus miedos son los míos ellos sin duda me alegran la vida por lo pensé que eso era el amor por los hijos.

 

Así pasaron algunos años de mi vida pensando que eso era el amor, y creía que era realmente dichosa por tener tanto. Entonces porque no me sentía satisfecha con lo que tenía, no sabía qué hacía falta o que tenía que cambiar para sentirme plena. Tenía tanto, pero no lo estaba disfrutando y fue cuando llego la culpa, sentía culpa por no poder disfrutar lo que tenía a mi alrededor, lo que estaba viviendo.

Dios que tiene un plan perfecto me mandaba señales, pero no las podía ver, mirando atrás lo comprendo. Hasta que un día me encontré sentada en el carro llorando sin saber porque, no podía parar de llorar, pero las deje salir todas. Fue mi momento y decidí cambiar mi realidad.

 Ore mucho para encontrar mi camino, me sentía sola y perdida. Investigué sobre amor y que significaba amor por uno mismo, aprendí que la culpa es un ancla que no nos permite avanzar.

 

Después de un proceso de auto conocimiento me di cuentan que antes de amar a otros, que era lo que yo siempre había hecho, tenía que amarme a mí misma, poner de primero mi salud mental y física.

Ir al gimnasio y comer bien, es por mí no para que los demás me vean, la ropa que escojo es para sentirme cómoda y hermosa conmigo misma, entendí que tengo el derecho de ser feliz simplemente porque me lo merezco, cargaba con muchos estereotipos de cómo se suponía tenía que ser, y me presionaba mucho por cumplirlos, no mostraba mis sentimientos, en fin, me exigía más de lo que podía dar.

 

 Cuando pude ver esta realidad, y luche por mí, comprendí lo que es el amor, sé que sin el amor propio no se puede amar a nadie ni dejarse amar. Cambié hábitos en mi vida, los cuales me permitieron disfrutar de mi matrimonio, de mis hijos y sobre todo de mí misma.

 

 Encontré el espacio para conocerme, entenderme y aceptarme tal y como soy para poder disfrutar de todo lo demás. Entendí que amar empieza por uno mismo.